La situación de obesidad en Inglaterra es realmente preocupante (como lo es la de muchos países, incluyendo a México). Pero el punto de vista del Dr. Pembertone es bastante distinto a los que nos da el gobierno o los informativos de salud pública. Y, aunque como verdad duela, hace mucho sentido lo que diagnostica como un signo de los tiempos.
Según su experiencia como médico, Pembertone se da cuenta que los pacientes no están interesados en cambiar su dieta de ninguna manera, demandando tener su pastel, comérselo y luego tomar una pastilla para que las calorías nunca toquen su cintura. Como resultado, a Inglaterra ahora le cuesta £5 billones de libras y 300 admisiones a hospitales al día directamente relacionadas con la obesidad.
